Soy mujer como cualquier otra pero tan distinta a todas si quieres conocer mi alma tendrás de descifrar mis letras.
lunes, 19 de diciembre de 2016
Las chicas de mi oficina
Como cambiaron mi vida, conocerlas deleitarme
con su amistad, con sus risas.
Recuerdo estar sentado en mi escritorio a lo
lejos miro de reojo a Merlina es la mayor de todas, la maestra del grupo, su cabello crespo y rubio
hace juego con sus labios rojos pequeños, una figura algo esbelta con curvas
suaves y en forma, creo que está rondando los 30 , su escritorio es cita fija
todas las mañanas y las tardes parece un ramillete de coloridas rosas; la
rodean sus amigas contándole sus historias, sus vivencias del fin de semana,
escucha atenta y pareciera ser buena consejera por su madurez pero en el
interior sueña con ser como las otras chicas, locas, atrevidas e inquietas.
Lleva dormida en una misma relación desde que salió
del colegio, mismo novio, misma ropa, mismo trabajo y misma rutina diaria. Le
pesa ser la hija buena, la mejor amiga y saber en sus adentros el hastío y
aburrimiento que comienza al salir de la oficina, llega a casa, su madre la
espera con una sonrisa tierna pero con un sinfín de normas que la obligan a ser
la chica recta y sumisa. Él es el mejor partido escucha decir a su familia lo conoce
desde el colegio, bueno, atento, estudioso con buena posición económica pero no
logra despertar en ella esa chispa esencial para saltar al abismo de sus
brazos, lleva preparando su matrimonio desde hace tres largos años todo debe ser
perfecto y correcto como desea decirle que cada beso suyo le deja un vacío, una
sensación de olvido y sueño; esperemos con el tiempo mejore su historia.
En el salón de subvenir esta Tati, como le
decimos de cariño, todo un remolino de sexualidad, grandes senos, hermosas piernas y una mirada fogosa,
cualquier hombre mataría por una noche en sus brazos. Joven de 23 años con una
mala experiencia a cuestas se casó enamorada a sus 18 pero duro más su noviazgo
que el matrimonio, un hombre abusivo y grosero que logro con golpes que muriera
la ternura, la inocencia; provocando que se trasformara en lo que llamaríamos una
devora hombres. Fría, calculadora al ver a su presa la seduce con bellos
encantos parece una rosa hermosa pero apenas logras tocarla y percibir su aroma
te clava sus espinas impidiendo sostenerla en tus brazos, por eso siempre está
sola esperando a ver quién será su próxima víctima aclaro eso es lo que ven los
otros porque yo que la conozco, que
convivo con ella día a día en el trabajo se dé su alma buena de su corazón enorme,
como cuida y ama a sus padre, como defiende a sus amigas, como llega a casa
cansada de la superficialidad de los encuentros clandestinos, cierra la puerta
de su habitación llora y pide a Dios ayuda que la rescate de su amargura de su vacío.
Pobre chica le han cortado sus alas, la tormenta ha sido cruel y abatido sus
sueños transformándola; espero que algún día logre sonreír y soñar de nuevo.
En los salones del fondo encargada de la
limpieza esta Marta una mujer hermosa, muy pequeña de estatura, realmente un
manjar a la vista, tiene exactamente todo en su lugar, una boquita pequeña y
una sonrisa que atormenta. Se vino de su pueblo sola a realizar su sueño de conseguir un buen
marido, con dinero y de buen porte más por ser un poco inculta solo consiguió que hombres sin
escrúpulos seducidos por su belleza hicieran uso de su cuerpo a cambio de unos
cuantos vestidos y joyas. Mira triste su vida no puede volver atrás, la pobreza
de su pueblo, la decepción de sus padres y los castigos de sus hermanos; porque
uno de esos amantes a implanto en su entrañas su semilla, dando fruto a su
bello ángel una niña que hoy la acompaña para demostrar que en las mujeres esta
la verdadera fuerza. Guerrera, luchadora incansable por salir adelante y darle
a su niña lo que aquel hombre miserable por tener ya esposa e hijos se negó a
reconocerle.
Son sus compañeras las madrinas, las amigas que
hacen su vida bella entre risas y regalos para su niña le demuestran que en
estar juntas esta la verdadera fortaleza,
como soldados siempre al frente no dejan
tirada en batalla a ninguna de sus compañeras.
Luego vino ella parece una niña pequeña, un ángel
caído del cielo, sus ojos grandes desbordan inocencia, su cuerpo apenas está floreciendo
a sus 16 años. Una sonrisa que trasforma las horas más aburridas en el mejor de los días, tiene un coqueteo
ingenuo, dan ganas de cuidarla de protegerla pero no se engañen es un verdadero
peligro, su esencia, cada gesto, cada palabra bien calculado para desarmarte,
para seducirte para hacer que pierdas la cabeza ella se alimenta de eso de ver
como se derriten los hombres a sus pies.
Va entrando; oigo sus tacones, asomo despistado mi cabeza
para verla, un saco rojo y una minifalda negra ella es consciente de todo lo
que provoca, su piel blanca y tersa sus piernas largas y bien formadas subes la
mirada y dos senos perfectos, erectos tras el rose de la seda, un maquillaje
suave que contrarresta su cuerpo de mujer con su rostro de niña. Sonríe como dándose
cuenta del efecto que produce al coquetear de esa manera. Ella sabe de seducción, tiene un arte innato
pero escoge con cuidado a quien entregar sus besos, tiene un propósito claro
convertirse en gran señora, sabe lo que es amar con locura y lo que esto a ocasionado
en sus amigas, ha dejado atrás al amor para alcanzar sus metas; pobre niña
ojala esto la haga feliz, ojala valga la pena y no se arrepienta de reprimirse tanto, de detenerse, escondiendo y reservando su deseo y su cuerpo según ella para el indicado.
Yo aquí consumido en las idas salgo cada tarde
de la oficina, regreso a mi casa, a mi rutina. Soy feliz de tenerlas, de
regresar cada mañana con mi periódico en mano y el maletín lleno de sueños y
deseos. Como no enamorarse de cada rosa, de cada bella chica que conozco en mi
oficina.
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