miércoles, 23 de noviembre de 2016

Te miro.

Te miro amor mío, veo con cuanto amor cuidas a nuestras niñas, miro el miedo en tu mirada por el distanciamiento que hemos tenido, te he visto en cada etapa de estos veinte años juntos. Veo que vives tranquilo, veo que trabajas duro, veo que eres buen padre y buen esposo.
Has estado con migo en mis peores días cuando ni yo misma quería estar a mi lado, valoro cada uno de tus sacrificios, no sé cuándo eso dejo de ser suficiente, no sé cuándo dejamos de enamorarnos por estar ocupados en los quehaceres diarios.  Hoy pienso que podemos mejorar que podemos reencontrarnos, son más las cosas que nos unen que las que nos separan.
Todo lo que veo a futuro lo espero compartir con Tigo, no es costumbre yo si te quiero pero estoy segura que podemos intentarlo de nuevo que podemos enamorarnos como antes que podemos ansiar cada uno de nuestro encuentros, que podemos comernos al besarnos y que podemos extrañarnos.
Quiero bailar con Tigo no importa si es en nuestra casa, quiero caminar tomada de tu mano, quiero conversar mirándonos a los ojos, quiero sentir que si no estás con migo muero.

Quiero ser cómplice de tus deseos, de tus sueños y tus anhelos; mi vida me equivoque cuando dije que tengo muchos amores pues estos son diferentes no te puedo comparar con mis hijos o mi familia, yo solo quiero un amor, una pasión ya lo viví a tu lado muchas veces, no necesito otros brazos son los tuyos los que quiero, no quiero pasar el resto de mi vida extrañando esto, conformándome con la compañía yo quiero vivir cada día sabiendo que me amas, que me necesitas que no quieres perderme…

A veces  me gustaría irme para que me buscaras, para que me enamoraras pero me da miedo darme cuenta que puedes continuar tu vida como si nada, que puedes borrar de tu memoria todo lo que compartimos, que puedes conformarte. 

viernes, 18 de noviembre de 2016

Porque un buen libro te marca la vida

Porque un buen libro te marca la vida

La primera vez que comprendí esto estaba en el colegio y me enamore de “Veinte poemas de amor y una canción” desesperada, Pablo Neruda y de Gustavo Adolfo Bécquer lo leía una y otra vez, lo repasaba en mi mente, me ayudo a tener fe en los hombres en el amor porque  que me habían  enseñado que el amor no era real que los hombres eran malos que equivocada estaba mi madre, todos cometemos errores y lastimamos a quienes nos aman,  mas eso no significa que el amor no exista.  El amor es esa fuerza que nos mantiene vivos para la cual no hay edad lo he descubierto con el pasar de los años.
Recuerdo que me sumergí en los libros de Pablo Coelho y cambio mi mundo, mi forma de ver la vida, no sé si a ustedes les pasa el identificarse tanto con un personaje que logras palpar y percibir su esencia que lloras con su sufrimientos y suspiras con sus alegrías.
Decidí escribir no porque sepa, me imagino que ya detallaron que no tengo muy buena ortografía  (Todavía trabajo en ello) más escribo porque quiero, porque nadie puede impedírmelo, escribo para mí, para que nunca más se me olvide quien soy; me perdí una vez y no hay nada más triste que no reconocerte, mire mi espejo y no era mi imagen la  que se reflejaba frente a mi vi una mujer triste, cansada y  olvidada.

Decidí que nunca más me lastimaría  tanto, que nunca más  callarían mis voces, que nunca más dejaría de soñar.  Y aquí comienzo mi travesía cuatro décadas increíbles no me arrepiento de nada todo me dejo una lección, me parece hermoso este nuevo despertar soy más madura, segura de mi misma pero a la vez me siento tan joven, con tantos sueños y tanta energía  que estoy segura que mi vida comienza de nuevo.

Todo cambio comienza desde adentro.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Mi niña

Somos tan distintas a la abuela y a la vez más frágiles que nunca, quien pudiera comprender el alma de aquella chica solitaria que se esconde soñadora tras los libros escapado de su propio mundo, quien la viera fuerte, valiente, con un sinfín de sueños puede ser tierna, sensible y a la vez convertirse en fiera cuando tiene que defender sus pensamientos.
La miras un día en tenis y trenzas parece una niña soñadora, su sonrisa es como el sol de mediodía tan radiante tan segura corre por la vida llevando en su mochila las historias más hermosas que se encuentran en los libros, sueña con comerse el mundo, sueña con salvar a sus amigas.
Después la miro de cerca y veo una mujer hermosa, fuerte y segura,  hoy lleva tacones y su cabello al viento meciéndose imponente como diciendo al mundo  “aquí estoy de pie y sigo de frente.” Lucha por aprender, por ayudar por marcar su propio rumbo.
Cae la noche y vuelve a sus libros, con tantos sueños y anhelos que su corazón se detiene en suspiros. Se pregunta entonces donde está su príncipe, su caballero amado aquel que la rescate de su soledad oscura,  mi niña hermosa no te has dado cuenta que tú eres tu propio caballero que no necesitas de ningún abrazo o beso de rescate, llegara el día en que vallas por la vida pisando fuerte, sonriendo libre, entonces tomaras el rumbo y conocerás a muchas otras vidas compartirás de todo y la vez  marcaras tu destino.

No tengas miedo a equivocarte porque todas lo hicimos, es común que eso pase pero no te apartes del camino, eres perfecta no necesitas cambiar, corre libre y segura, llegara el día en que  mires de nuevo la luna y te parezca que es la más hermosa que has visto hasta ahora ese día comprenderás que el amor está dentro de ti, vívelo disfrútalo sin miedo que no te detenga nada ni siquiera mis consejos…

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Necesitas que hablemos

Siempre  calle para no herirte pensé que nuestros problemas no eran los suficientemente grandes como para separarnos, todo lo pase por alto tu desamor, tus groserías, las burlas hacia las personas que amo, las palabras sarcásticas no mi vida las cosas no son como piensas.
Construí un castillo te convertí en mi príncipe, tape tus fallas, tus errores para que mis hijos pudieran amarte y porque en el fondo me daba pena que vieran que mi príncipe era un ogro con ropas finas y buen porte.
Hoy insistes en que hable y lo diré todo diere que me asías sentir insignificante con solo un comentario, con solo una de tus críticas.
Soy un disfraz de alegría nadie se imagina lo que vivo, lo que paso pero ya que tú lo pediste hablo, alzo mi voz para escucharme yo misma para recordarme lo que valgo. Mira bien mis ojos, mira bien mi vida crees que de verdad soy feliz porque sonrió porque callo.
Ahora escucha ya no soy tuya nos perdimos en el camino; en cada una de tus palabras de tus promesas no cumplidas deseara que fueras malo para poder dejarte pero el problema no es que seas malo es que no eres nada, no eres bueno, no sabes dar amor, recuerdas aquella puerta que pedí que repararas cada vez que la miro te detesto, detesto tu indiferencia, detesto depender de otras personas para cosas tan insignificantes, odio verte sentado en ese sillón por horas perdido, distante, tan despreocupado, tan indiferente.
Me preguntan porque siempre estoy sola veo las parejas de la mano caminando, tomando un café o un helado, es algo que me robaste, es algo que perdí a tu lado.

Me preguntas que tengo, que si estoy enojada, ni siquiera eso con Tigo no siento nada.

martes, 15 de noviembre de 2016

Poema 1

Amor mío, intenso y solemne
Como no quererte,
Si eres mi anhelo y aquel a quien deseo.
Miro la noche larga y se me escapa un suspiro,
Mi piel es un lienzo en blanco esperando tus colores.
Suspiro, suspiro y cierro mis ojos y  así te encuentro;
Siento tu aliento en mi espalda  y tus labios por mi cuerpo.
Suspiro, solo era un sueño;
La noche sigue larga y tranquila como dándome el tiempo,
Que necesitan mis pensamientos para recorrer tu cuerpo
Hablo a tu oído  palabras que solo tú y yo conocemos,
Busco desesperada tu cuello para bañarlo en besos
Despacio muy despacio te acaricio, jugando luego
y busco en tu mirada esa chispa del deseo
que me indica que prosiga mordiendo todo tu cuerpo
eres dulce como el almíbar y fuerte como el acero
es una delicia sentir cada parte de tu cuerpo.
Me sumerjo en pensamientos añoranzas y recuerdos
Pareciera que la noche sabe que necesito detener el tiempo.

YYArronis

Qué hacer cuando el motivo de tus alegrías es también el de tus tristezas.

Qué hacer cuando el motivo de tus alegrías es también el de tus tristezas.
Esta frase la llevo en mi piel como un tatuaje, divaga una y otra vez en mis pensamientos debes de ser un vicio porque nunca unos labios me hicieron regresar tantas veces por un beso. Tus besos esos que saben a recuerdo a sol de primavera; todavía después de tantos años aún recuerdo el primero era una niña entonces jugando a ser mujer recuerdo que solté mis trenzas y peine tantas veces mi cabello para que me vieras bonita, corrí a esconder mis tenis y probé mis primeros tacones. Fui al parque entonces y te vi a lo lejos mi corazón quería salir de mi pecho y me daba vuelta la cabeza, tu sonrisa entonces, tus labios esos labios  me miraste con indiferencia pero no pudiste dejar de hacerlo, no pudiste dejar de verme y eso te molestaba lo note pero apenas me sentiste cerca pude percibir que mi presencia te afectaba mire tus ojos y me besaste entonces con tanta ternura y suavidad parecía que tenías miedo de sentirme tan frágil tan pequeña.
Pasaron los años y siempre que podía corría a tus brazos a tus besos pero tuvo el destino que separarnos y te busque en otros labios tantas veces solo para darme cuenta que nací para ser tuya.
La vida se ha encargado de construir murallas entre nosotros, ahora hay abismos de distancia pero el cielo miro mi tristeza, miro mi soledad pregunto a mi corazón que me aria feliz y en aquel lugar guardado de sueños y esperanzas vio tu nombre escrito fue entonces cuando sintió compasión de mí y puso en tu memoria el recuerdo de este amor, de este amor inmenso que te tengo. Llegas a mi vida y traes luz iluminas cada uno de mis días, es tu voz, tus ojos, tu sonrisa y la experiencia de los años que te hacen único, contigo no siento temor, contigo cambia mi vida.
Vez y aquí después de tantos años vuelvo a ser niña, vuelvo a enamorarme de cada detalle, de cada caricia, mi cuerpo te reclama, mi alma te necesita.