martes, 4 de abril de 2017

El matrimonio será un contrato.

Un contrato de por vida, se dice que el ser humano cambia, que la vida va en etapas, como puedes firmar un contrato de por vida si no sabes cómo será tu vida en cinco, diez o veinte años.
Si el matrimonio fuera un contrato debería tener una cláusula de renovación anual, que defienda los intereses de ambas partes, donde con el crecimiento y la convivencia puedas escoger si te conviene  renovarlo.
Hablo de esta manera porque el hecho de que la juventud hoy día le tema tanto al compromiso es únicamente responsabilidad del ejemplo recibido en casa, donde se nos dictan reglas y funciones sin ninguna explicación lógica, para mi generación la cual entenderá muy bien lo que digo bastaba conque una figura de autoridad (padres, abuelos, familia de crianza, líder religioso, costumbres o leyes) nos dijeran que se debía hacer para que como marionetas repitiéramos y aceptáramos las reglas.
Esta nueva generación es diferente, los que tienen hijos adolescentes entenderán, les decimos no hagan esto y enseguida nos dicen porque, les decimos eso es malo y nos dicen deme las razones, les decimos no deben hacer tal cosa y ellos corren a descubrir que es lo que les escondemos.
Una juventud sin miedo, decimos que sin respeto y no es cierto, respetar no es aceptar todo, no es creer en todo, hoy estoy aprendiendo  más de la nueva generación que lo que pude aprender de la antigua o anterior a mí. Amo el cuidado y amor con el que me aconsejaron y cuidaron mis personas mayores. Pero se equivocaron me educaron para un mundo que ya no existe, no puedo conformarme y me duele cuando mis hijos necesitan no una regla, sino una solución o una respuesta sabia de mi parte y no existe.
Como podría existir si aprendí a mover mi cabeza y aceptar todo cuanto me enseñaron sin preguntarme si era o no real, si me perdí de vivir, si el miedo a equivocarme me acompaño cada día, si cada vez que hacia algo que no le gustaba a otros tenia miradas des aprobatorias y caras de enojo a mi alrededor.
Definitivamente estoy segura de que el matrimonio no es un contrato y es de lo que empecé hablar, menos una obligación o carga. Espero que mis hijos encuentren una pareja y recalco pareja porque no importa en qué religión se unan, en que condición decidan formar una familia, hoy día la definición de familia no es (papá, mamá, hijos) si no el conjunto de personas que viven bajo un mismo techo.

Sean felices, realicen sus sueños, crezcan como personas libres, seguras de que están en el lugar correcto porque el hogar debe ser tu refugio, tu fortaleza, tu lugar seguro. No debe ser una carga, una obligación o una costumbre.

No quiero verlos trabajar y  luchar, desgastarse por algo que no los hace felices, quiero que sonrían cada día de su vida, no fingir para demostrar que son normales, los quiero libres, locos, aventureros y que cuando llegue el momento de bajar su ancla y establecerse, sea en el lugar que más les produzca calma, que no desempaquen su maleta que sepan que la vida toda es un gran viaje y que habrá lugares que descubrir algunos serán hermosos, otros no tanto pero si necesarios para reconocer la diferencia y para crecer en el camino.

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