Quise escribir sobre este tema en especial porque muchas veces no
percibimos que estamos en problemas; hoy un día como cualquiera suena la alarma
a las 6:00 a.m y tu primer pensamiento va dirigido a los queseares diarios es
como una rutina ya programada por un computador interno que nos hace vivir en
piloto automático la mayoría de los días: Que a las 6:00 el baño, 6:30
desayuno y preparar a los chicos para la escuela, dar media vuelta al espejo
con miedo a mirarnos profundamente por no empezar el día desaprobando nos,
corremos al trabajo buenos días una sonrisa en el rostro como disfraz de
fantasía para actuar nuestra vida; así pasan las horas y vemos impacientemente
el reloj son las 5:00 para la mayoría termino su día laboral pero para nosotras
las guerreras incansables, las damas de acero realmente comienza que si las
compras de la cena, que preparar en una hora la comida que los chicos te hablan
del colegio y de sus compañeros esperando encontrar en ti un poco de simpatía
"sonriere" te dices así no notaran que no entiendes nada de lo que te
hablan, miras apresurada el reloj hoy como tantos días la ropa está sucia, la cocina
demanda atención, no sabes si limpiar el baño o la sala y se van las horas en
un sinfín de tareas, son las nueve de la noche a descansar, a mirar tu programa
favorito cuando escuchas a lo lejos mamá tengo hambre si es tu pequeño aquel
que acaba de dejar su tazón de sopa porque estaba lleno, mamá dame algo, vamos
de nuevo apenas te has puesto de pie cuando recuerdas que debes preparar los
almuerzos del día siguiente, dejar limpia la cocina y cuando te das cuenta es
hora de dormir, revisas una vez más que si la mascota tiene alimento, que si
los niños están arropados, que si los chicos hicieron su tarea y llegas a
tu habitación exhausta; Dios lo que darías por un masaje, por un beso en
tu frente, por un gracias lo estás haciendo bien, miras de reojo a tu compañero
de vida sabes que existe que te necesita pero entre vos tesos y suspiros
te escuchas a ti misma diciendo buenas noches amor ya termino el día.
De repente demasiado cansada para detectar los fallos, los errores no te
das cuenta que duermes a la par de un extraño alguien a quien ya no conoces
pero te has acostumbrado, tus niños crecen
Dios como crecen solo escuchas a lo lejos mamá y te das cuenta que ya nadie te
llama ni te extraña, pero cuando sucedió cuando deje de mirar el espejo y ver
esos ojos tristes, cansados que pedían a gritos "Detente este
no es el camino"
Y él con cuanto amor nos quisimos, cuantos sueños juntos compartimos y no
lo reconozco, busco en los recuerdos, hago memoria cuando fue que nos perdimos.
Empiezan los reclamos que por lo que hiciste, que lo que no hiciste también
cuenta y el temor de sentirse solo en tu propia casa, con tu propia
familia y peor a un sentirse ausente, ausente de tu propio cuerpo que pareciera
que ya no es el tuyo. Si busco que me entiendan es imposible solo les pido que
dediquen tiempo a mirarse diariamente en el espejo, reconocerse, buscarse y
escucharse uno mismo ese es el mejor camino...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario